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Ciudad celtibérica y romana

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El georradar de la Universidad Complutense busca los restos del complejo martirial de Segóbriga
Un proyecto de colaboración entre la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad de Hamburgo tiene por objeto la realización de una prospección con GPR en el yacimiento arqueológico de Segobriga en el área del suburbio cristiano junto a la denominada basílica visigoda.
Desde este lunes, un equipo multidisciplinar, en el que participan 20 alumnos de ambas universidades, trabaja en Segobriga con el georradar de la Universidad Complutense con la finalidad de delimitar y estudiar las estructuras situadas en el entorno de la basílica visigoda en el marco de un proyecto de investigación titulado "La topografía cristiana del suburbium septentrional de Segobriga", autorizado por la Dirección General de Cultura de la JCCM.
Este proyecto pretende definir el proceso de transformación tardía de la ciudad, que empieza a ser especialmente reconocible en su suburbio septentrional, extensa área cementerial de época altoimperial y tardorromana donde se concentra el mayor número de evidencias de cristianización.
Las primeras excavaciones en Segobriga tuvieron lugar en la basílica visigoda a finales del siglo XVIII promovidas desde la Real Academia de la Historia, dando como resultado el hallazgo de un gran complejo del que se recuperaron las laudas de tres obispos de la sede de Segobriga: Sefronio, Nigrino y Caonio.
Su reexcavación en la campaña del año 2006 permitió establecer el origen del templo que se sitúa en la primera mitad del siglo V, asociado a la memoria de una personalidad local y relacionada con el área sepulcral de época tardoantigua existente al noroeste de la ciudad, considerado el embrión del amplio suburbio cristiano nacido en su entorno. La reedificación del aula data del siglo VI y se enmarca en un proceso constructivo de mayor calado que supone la fundación, al sur del edificio original, de un gran complejo arquitectónico asociado. Segobriga fue sede episcopal con obispos documentados en los concilios toledanos en el período 589-693 d. C. En estas fechas, y como consecuencia de la ruina de la cabecera, se reconstruye y reinterpreta funcionalmente el templo como mausoleo de la jerarquía episcopal y basílica funeraria, perdurando con esta función hasta mediados del siglo VIII.
La utilización de este método de detección electromagnética definirá los restos asociados a la basílica visigoda, tal vez, pertenecientes a un complejo monástico más extenso.
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Publicado el 23 de marzo de 2015

Diputación Provincial de Cuenca